Lo que muestro a continuación es un conjunto de relatos, a medio camino entre peripecias autobiográficas y fantasías acumuladas, que escribí como parte de mi formación en la escuela de David Amitín. Él, maestro de actores, me ha enseñado a reescribir mi propia vida como paso previo y necesario para interpretar la de otros.
Como podrás deducir fácilmente, cada uno de estos relatos ha sido publicado en una fecha bastante lejana a aquella en la que se escribió. Y es que, como decía Mario Vargas Llosa en sus "Cartas a un joven novelista", esto añade un plano más de ficción a este batiburrillo de palabras en que me te he me(n)tido.
La cuestión es que, desde que empecé a ensayar y a ficcionar mi vida, no concibo el camino sin seguir reescribiéndome.